Como ya he mencionado en la entrada anterior, existen
compases simples y compuestos. Pues bien,
se va a hacer un repaso del compás simple y se explicará en qué
consisten los compases compuestos.
Existen compases de subdivisión
binario (simples)
y subdivisión ternario (compuestos).
¿Qué significa esto? La unidad de tiempo es distinta. Además, los compases
simples se dividen en mitades (por eso se les
considera subdivisión binario)
mientras que los compuestos en tercios (lo mismo que lo
anterior, pero subdivisión ternario).
En los compases simples la unidad de tiempo era la negra (ya que la cuarta parte de una redonda es una negra). Pues bien, la unidad de
tiempo en los compases compuestos es:
- Corchea
- Bemol con puntillo
- Negra con puntillo
- Redonda
Y la respuesta correcta
eeeeees… (redoble de tambores) ¡…la 3!
Lo curioso de los compases
compuesto es que en los numeradores aparecen los números 6, 9 ó 12, y no 2, 3 y
4 como en los compases simples.
Y, ahora, una chuleta del
resumen de los compases, tanto del tipo, la subdivisión y división como la
unidad de tiempo y de compás correspondiente:

¿Qué es una alteración? Además del cambio en la
forma de una cosa, en el mundo de la música es un signo que se usa para
modificar la altura de una nota. Ésta ha de ponerse siempre a la izquierda de
la nota para referirse a la modificación de sonido de esa nota precisamente.
Existe:
- sostenido (♯): sube medio tono (o semitono) a la nota.

- bemol (♭): baja medio tono (o semitono) a la nota.

- becuadro (♮):
anula el efecto de elevación del sostenido o descendencia del bemol de medio tono (o semitono).

¿Un ejemplo? Muy bien. La
mejor forma de explicarlo es visualizando una partitura y un teclado de piano.
Pues bien, teniendo en mente una partitura en clave de Sol, escogemos la nota
Fa. A la vez debemos tener (o, en su defecto, pensar en) un teclado con sus teclas blancas y negras.
Como ya expliqué con
anterioridad, el bemol baja medio tono y el sostenido sube medio tono. ¿Qué
significa esto aplicado al ejemplo? Lo siguiente:
En el primer caso tenemos un Fa♭y en el segundo un Fa ♯ . Eso quiere decir que en el primer caso se baja medio tono. Miramos el piano y vemos que no hay ninguna tecla negra a la izquierda del Fa. ¿Entonces? Pues sencillo. El Fa♭ es un Mi normal y corriente. Y en el segundo caso, hace falta buscar la tecla negra que hay a la derecha del Fa. ¡Sí, sí! Esa tecla negra que hay entre el Fa y el Sol. Pues bien, ésa es el Fa ♯.
Con esto quiero decir que hay notas que pueden llamarse de dos formas distintas, dependiendo de si se sube o baja un semitono. ¿Que quéééé? ¿Cómo que hay notas que pueden llamarse de dos maneras diferentes? Pues bien, a lo que me refiero, por ejemplo, es que cogiendo una tecla negra del piano, nos fijamos en la que hay entre el Do y el Re. ¿Cómo crees que se llama esa tecla negra? Sencillo: o Do ♯ o Re♭.
¿Y qué pasa con las teclas blancas que no tienen teclas
negras entremedias? Pues bien, como el caso explicado con anterioridad, un Mi ♯ es completamente igual a un Fa♭.
Y ahora bien, ¿un becuadro
para qué sirve exactamente? Pues para anular el efecto que produce el signo del
sostenido o bemol, es decir, la nota que aparece al lado de este signo debe
sonar con su entonación natural (teclas blancas en
un piano en lugar de las negras).
¿Qué es un signo de repetición? Pues, tal como se indica,
es un signo que se pone al final de una partitura para indicar que se vuelve a
tocar desde una cierta parte determinada. Es una manera de ahorrar espacio en la
partitura, ya que no se debe volver a escribir lo que se quiere interpretar de
nuevo.





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