La improvisación es toda expresión musical instantánea,
espontánea, producida por un individuo o grupo. Está determinada por 3
parámetros que la definen:
- materiales de la improvisación (con qué se juega).
- objetivos de la improvisación (para qué se juega).
- técnicas de la improvisación (cómo se juega).
En el ámbito de la música, Improvisar es jugar musicalmente.
El improvisador debe ser capaz de producir continuamente
materiales musicales válidos que posean un cierto grado de veracidad. Puede ser
llevado a cabo desde una libertad total hasta estar sujeto a reglas o pautas,
ajenas o propias.
Puede surgir de manera espontanea, inconscientemente hasta
estar bajo el dominio de la conciencia moral.
Materiales de la improvisación: emplea
materiales sonoros y musicales procedentes de:
- el medio ambiente (exploración y manipuleo, interiorización, juego instrumental, imaginación visual y motriz).
- el caudal musical internalizado (expresión/externalización, juego vocal).
Hay dos caminos posibles:
- Imitar, reproducir o copiar modelos preestablecidos.
- Proponer, crear, inventar, reproducir modelos propios.
La improvisación permite por una parte copiar e imitar y por
otro crear e inventar para crear de este modelo un nuevo modelo sonoro.
El proceso de improvisación puede ser desencadenado por
estímulos musicales o extramusicales. Los primeros se relacionan con elementos
de la música (sonidos, ritmo, melodía…). Los segundos se refieren al mundo interno (sentimientos, ideas).
La improvisación y la
educación caminan juntos.
Improvisar música equivale a hablar en lenguaje hablado,
ambas formas de comunicación expresan y comunican la parte más genuina del
hombre.
En la improvisación instrumental comienza también con un
“balbuceo” instrumental, donde el niño se regocija haciendo sonar cualquier
cosa, y la emisión de ese sonido le llama poderosamente la atención.
Etapa del niño en la improvisación
- Para el niño de 6 ó 7 años que se inicia en el estudio de algún instrumento, le encanta improvisar, por lo que crea su música. En cambio, los que se resienten a crear algo propio de libre expresión prefieren repetir o estudiar lecciones.
- Con la preadolescencia (10 – 12 años), la capacidad expresiva y de comunicación sufre una ligera retracción. A los niños les cuesta proyectarse, de ahí la importancia de dar suficientes oportunidades de libre expresión a los niños durante etapas anteriores.
- En la adolescencia el alumno que se interesa por la música querrá especializarse y dedicarse con más intensidad al aspecto que le atraiga. En estas edades se manifiesta especial interés por repetir o copiar modelos derivados de la música popular. Poco después surgirá la necesidad de expresarse con más independencia.
Objetivos de improvisación
- En la improvisación libre, el objetivo es de naturaleza subconsciente e implícita.
- En la improvisación guiada, el objetivo está especificado por el maestro.
Objetivos específicos
- Aproximación física con el instrumento.
- Adquisición de elementos del lenguaje musical.
- Desarrollo de la creatividad.
- Desarrollo de la técnica instrumental.













